Femme Fatale: Una Mon Laferte elegante en modo diva
Mon Laferte sigue sorprendiendo. La
por demolición mejor cantante chilena de la actualidad da un nuevo giro a su carrera y propone un álbum conceptual cargado al jazz, a la elegancia y a la introspección.
El segundo álbum conceptual de Mon. El primero fue “Norma”, con esa portada de Mon picando cebolla. Pasó de la experimentación furiosa a lo “Motomami” de su trabajo anterior “Autopoiética” a un estilo marcadamente vintage y jazzístico, inspirado en música de los años 40 ó 50, en onda big band, muy en la línea de su interpretación del icónico papel de Sally Bowles en la obra de teatro musical "Cabaret" en Ciudad de México. Tanto “Norma” como “Femme Fatale” podrían servir perfectamente para musicales de Broadway al estilo de Lin-Manuel Miranda.
Su evolución es muy similar a la de Rosalía. Tal como Mon pasó de la experimentación al jazz en este álbum, Rosalía está pasando desde el coqueteo intenso con el género urbano de “Motomami” al pop sinfónico de su próximo trabajo “Lux” (que Dios mediante analizaré en mi próxima columna). Mon contó en una entrevista que quiso hacer una colaboración con la Diosa Catalana cuando estaba dando sus primeros pasos en el mainstream con su disco “Los Angeles”, pero su disquera, en una escandalosa demostración de falta de visión artística, rechazó la idea argumentando que “es una artista muy pequeña y no te va a aportar nada”. ¿Cómo sería una colaboración entre estas dos artistazas? ¿Podrían congeniar esos dos tremendos universos artísticos?
Un festín de clase y elegancia. A pesar de que Mon mantiene su estética “pin-up” de cantante bohemia de puerto, con sus tatuajes y escotes, no se aprecia vulgaridad. Hay sensualidad y erotismo, pero todo tratado con arte y delicadeza.
Analizando las canciones una a una:
1. Femme Fatale: El disco abre con una canción que calzaría perfecta en el soundtrack de una película de James Bond. Recuerda mucho a “Un año de Amor”, interpretada por Luz Casal y escenificada por Miguel Bosé en la película “Tacones Lejanos” de Pedro Almodóvar.
2. Mi Hombre: Mon rescata un clásico centenario de la música popular. Este es un cover de “My Man”, que a su vez es cover de la francesa «Mon Homme», compuesta por Yvain- Willemetz-Charlesen en la década de 1910, y popularizada en la década siguiente por la diva Jeanne Florentine Bourgeois, conocida como Mistinguett. Se popularizó en Estados Unidos en 1921 gracias a Fanny Brice, fue grabada por primera vez por Billie Holiday en 1937, y posteriormente Barbra Streisand la versionó para la película “Funny Girl”. Hubo también una versión en castellano llamado “Es Mi Hombre”, interpretada por Sara Montiel. Un retrato de la sumisión a una pareja abusadora. “Ella se coge a otras tres, me miente, me pega fuerte, pero lo amo tanto, qué puedo hacer”, canta una Mon fumando y con lo que parece un ojo morado.
3. Otra Noche De Llorar: Una canción de despecho elegante, en tono jazzístico, con un video en el que se ve a una Mon en modo rockero desatado rompiendo cosas.
4. Esto Es Amor (feat. Conociendo Rusia): Uno de los primeros anticipos del disco. Una canción cargada de sensualidad elegante, donde se percibe una gran química con el músico argentino Mateo Sujatovich, cuyo nombre artístico es Conociendo Rusia. La historia de la secretaria rubia sexy seduciendo al oficinista con pinta de nerd está muy bien lograda.
5. Veracruz: Una hermosa manera de hacer las paces con la memoria del fallecido César Cejas, su pareja en sus inicios en México, y cuyo quiebre inspiró, tal como especifica la letra de la canción, el clásico instantáneo “Tu Falta de Querer”. El video con Mon en la cama al lado de un traje estirado que representa a Cejas resulta super significativo. Cuando se supo del fallecimiento de Cejas, Mon demostró perspectiva, madurez y calidad humana al recordarlo con cariño y destacando los buenos momentos que vivió con él, y este hermoso tributo en clave vintage consagra esa conducta. En un momento en que están de moda las canciones con letras cargadas de odio y despecho al estilo Shakira o Paquita La del Barrio, Mon opta por rescatar lo positivo y dar vuelta la página, lo que habla muy bien de ella.
6. El Gran Señor: Parece ser la coda o continuación en castellano de “A Crying Diamond”, la cruda canción en inglés de su disco “1940 – Carmen”. Aquí Mon se descarga con su primera pareja, con quien tuvo una relación marcada por el abuso y la posesividad. Aquí deja por un momento la Big Band y volvemos a ver a la Mon cantante de bohemia porteña.
7. Las Flores Que Dejaste En La Mesa: Un bossanova con tintes abolerados, con cuerdas y caja de ritmos. Una mezcla de géneros digna de Rosalía.
8. 1:30: La canción disonante del disco. Parece ser un sobrante de “Autopoiética”, con un relato cargado de tabús de erotismo sin complejos con un fondo musical jazzístico, y un video cargado de imágenes eróticas e incluso al borde de lo pornográfico, que recuerda el manifiesto que hizo Mon en respuesta a las críticas por la prioridad que se le dio a su muestra de arte en la ex Cárcel de Valparaíso.
9. La Tirana (feat. Nathy Peluso): Vuelve la Mon cantante bohemia, al lado de una poderosa Nathy Peluso, que demuestra que es capaz de llegar a registros distintos a los del género urbano. Una apología al empoderamiento femenino en forma de un bolero que desembocó en un cha-cha-cha exquisitamente vintage.
10. Hasta Que Nos Despierte La Soledad (feat. Tiago Iorc): Una canción sensualmente elegante, con toques de jazz, a dúo con el cantante y productor discográfico brasileño Tiago Iorc. Es de esas canciones para escuchar en un salón de un club, sentado en un sillón con un habano y un buen vaso de Whisky. Otra canción que podría ser soundtrack de una película del Hollywood antiguo.
11. Melancolía: Otra canción, esta vez una balada más contemporánea, donde reflexiona sobre su relación con César Cejas. Hace mención al 2 de mayo, fecha de cumpleaños de ambos. Mon es una maestra en transformar el despecho en arte sublime.
12. Ocupa Mi Piel: Con esta hermosa balada, Mon nos da otra clase magistral de sensualidad elegante. Mon se ve preciosa. Lo suyo es la estética Pin-Up llevada al máximo. Una letra asertiva, positiva, donde se habla de persistir en una relación complicada.
13. My One And Only Love (feat. Natalia Lafourcade & Silvana Estrada): Hermosa canción, en conjunto con Natalia Lafourcade y Silvana Estrada, dos de las mejores voces femeninas de habla hispana en la actualidad. Una joya ver a estas tres bestias del canto armonizando sus bellas voces, que me recordaron a esos grupos corales femeninos de los años 40 y 50 del siglo pasado, como The Chordettes o las Andrews Sisters.
14. Vida Normal: El cierre del disco es en modo “Cabaret”, con una canción digna de musical de Broadway, en la cual una Mon Laferte entrando a los 40 años reflexiona acerca de su vida actual, donde se promete dejar atrás sus fantasmas y gozar de su momento actual.
Junto a este nuevo disco, Mon Laferte insinuó que podría estar en Viña 2026. Sería su tercera vez frente al monstruo, y su primera con Macarena Ripamonti como anfitriona, pues en las otras dos ocasiones la alcaldesa fue Virginia Reginatto. Surgen muchas preguntas de lo que sería su presentación: 1) Tiene harta cara de que le van pedir Gaviota de Platino tal como las veces anteriores. Mon tiene una gran trayectoria, pero no sé si le alcanza para cumplir las condiciones de ese premio, como sí las tenía Myriam Hernández el 2025, Además, hay artistas con mucha más historia en el evento que ella que aún no la tienen, como José Luis Rodríguez, Miguel Bosé, Ricardo Arjona y Coco Legrand; 2) El contexto político va a ser relevante. No va a ser lo mismo su presencia con Jeanette Jara o con alguno de los alemanes de derecha como presidente electo; 3) Será motivo de morbo verla compartir escenario con Rafael Araneda después de la polémica del 2024 por la actitud del “Tío Conductor” frente a las acusaciones de acoso contra Jaime Román en la época de "Rojo".

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