El dilema de las casas de apuestas online: coquetear con el diablo sin venderle el alma.
Son omnipresentes. Las casas de apuestas auspician equipos de fútbol profesionales., programas deportivos, streamings de actualidad y de comedia, portales dedicados al espectáculo, etc. Hasta el año pasado, los torneos del fútbol llevaban nombres de casas de apuestas. Un caso significativo es que “La Hora de King Kong”, el exitoso streaming de Juan Cristóbal Guarello reconocido por su periodismo independiente y riguroso, fue auspiciado por Coolbet y ahora lo es por Juégalo.
Poca resistencia. En septiembre de 2022, Radio Cooperativa decidió rechazar auspicios de casas de apuestas online debido a la falta de regulación legal en torno a ella. Esa veda se levantó en marzo de 2025 con el tema lejos de estar zanjado.
La necesidad tiene cara de hereje. No hay que ser experto en medios para entender lo que pasa. Las casas de apuestas online son auspiciadores potentes, con muchos recursos frescos y en un momento en que los medios dependen más que nunca de ellos para subsistir, no resulta fácil negarse a contar con su inestimable apoyo.
Un limbo legal. Existen desde hace mucho tiempo Teletrak, los casinos tradicionales, la Polla Chilena de Beneficencia y la Lotería de Concepción, pero todas son instancias reguladas por la ley. Las casas de apuestas online hackearon el sistema. Formalmente están prohibidas en Chile y existe una orden de bloquear el acceso a sus portales. Sin embargo, los redireccionamientos y el VPN transforman esos bloqueos en letra muerta.
Dilemas morales. La existencia de apuestas es un tema controvertido más allá de las casas de apuestas online, por todo el tema de la adicción, las pérdidas de dinero, las deudas, etc. Si los tragamonedas en los comercios de barrio ya fueron problemáticos en su momento, ni hablar de lo que causan estas casas de apuestas con todas sus posibilidades de globalización y monetización.
Efectos colaterales en el fútbol. Las casas de apuestas online han causado estragos en el medio futbolístico. Han trascendido casos de futbolistas, incluso en equipos de la alta competencia, que han condicionado su actuación para poder ganar ingresos en las casas de apuestas. A muchos de ellos esto le ha costado fuertes sanciones que han afectado su carrera futbolística. En Chile hemos tenido casos, como los de Cobreloa, donde el enviciamiento con las apuestas de algunos de sus jugadores le costó perder el ascenso en la definición frente a Copiapó en 2022. Caso aparte es el de Arturo Vidal, que siendo todavía jugador activo en Colo-Colo, abrió su propia casa de apuestas online llamada “Juégatela con el King” donde tuvo una participación notoria. ¿Le aguantarían eso en Europa?
El capitán en la polémica. Coolbet tiene como rostro a Claudio
Bravo. Esto provocó serios cuestionamientos al histórico arquero y capitán de
la Generación Dorada, en especial cuando sonaba como posible ministro de deportes,
primero de Evelyn Matthei y posteriormente de José Antonio Kast.
Demasiado grandes para caer. Las casas de apuestas online suponen un tremendo dilema para los medios, que se ven obligados a negociar con el diablo sin transar sus principios ni su línea editorial. Las dudas legales y éticas en torno a ellas son clarísimas. Sin embargo, el pragmatismo y el instinto de supervivencia hacen difícil prescindir de ellas. Si la prohibición se hiciera efectiva en Chile, muchos medios e instituciones entrarían automáticamente en crisis, y algunas de ellas simplemente no resistirían.

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