El regreso de Vértigo: ¿puede volver a ser el fenómeno de antes?
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La farándula está “on fire”
Los episodios
protagonizados por el triángulo Coté López-Mago Jiménez-Gala Caldirola, la
disputa entre Mauricio Pinilla y Pamela Díaz y tantas otras historias recientes
demuestran que la farándula volvió a ocupar un lugar central en la conversación
pública. Después de años en que quedó golpeada por el cambio de clima social
tras el Estallido y la pandemia, el espectáculo reapareció con fuerza, ahora
amplificado por redes sociales, podcasts, streaming y nuevas herramientas
tecnológicas.
En ese escenario,
el regreso de “Vértigo” parece bastante lógico. El ambiente está. Los
personajes están. Los opinólogos están. Y, sobre todo, existe nuevamente una
audiencia dispuesta a seguir historias, polémicas y conflictos de la farándula.
Pero queda por responder una pregunta más difícil: ¿puede un programa diseñado
para la televisión de hace una década volver a ser relevante en un ecosistema
mediático completamente distinto?
La tercera
vida de “Vértigo”
Esta sería la
tercera gran etapa del programa. La primera se extendió entre 2003 y 2008,
inicialmente con Luis Jara y Álvaro Salas como conductores, hasta que Raquel
Argandoña tomó el lugar del humorista en su último período.
Luego vino la
segunda y más recordada etapa, entre 2012 y 2018, con Diana Bolocco y Martín
Cárcamo como dupla central. Hubo también un breve reemplazo de Cecilia Bolocco
durante el período pre y postnatal de su hermana, pero fue la pareja formada
por Diana y Martín la que terminó consolidando la identidad del programa.
Ahora Canal 13
enfrenta el desafío de construir una nueva versión. Y ahí aparece la primera
gran diferencia: no basta con recuperar un nombre conocido. “Vértigo” tendrá
que encontrar una manera de conversar con un público que hoy consume
televisión, redes sociales y contenidos digitales al mismo tiempo.
Martín
vuelve a terreno conocido
El regreso de
Martín Cárcamo parece la decisión más segura. El “Rubio Natural” conoce el
formato, sabe manejar la presión del estelar y fue uno de los rostros centrales
de su etapa más exitosa.
Además, viene de
consolidarse con “¿Qué Dice Chile?”, aunque también carga con la reciente
experiencia de “El Desestrece”, un proyecto que no logró trasladar a la
televisión abierta el éxito que sus protagonistas tenían en el streaming.
Precisamente por
eso, “Vértigo” puede ser una oportunidad para Martín de volver a un territorio
que domina. Conoce el programa de memoria y representa una conexión directa con
el pasado exitoso del formato.
La gran
oportunidad de Tita Ureta
La otra gran
incógnita estaba en quién acompañaría a Cárcamo. Durante meses circularon
nombres como María Luisa Godoy, Millaray Viera y Karla Constant. Finalmente,
todo apunta a que la elegida sería Tita Ureta.
La apuesta resulta
interesante. Tita ha construido una identidad televisiva propia, más allá de su
conocido apellido familiar (hija del polémico Emeterio Ureta), destacando como conductora y notera. Su trabajo en
el Festival de Viña y sus distintas apariciones televisivas la han instalado
como una figura cercana, profesional y con capacidad para conectar con el
público.
Hoy es una
presencia importante en Mega, pero esta podría ser la oportunidad para dar un
salto definitivo a la primera línea de la televisión abierta. “Vértigo”
necesita renovación y Tita representa precisamente eso: una figura más joven
que puede aportar una mirada distinta a un formato construido sobre rostros muy
consolidados.
Sin Yerko,
¿habrá realmente “Vértigo”?
Aquí aparece la
gran pregunta. Para muchos espectadores, Yerko Puchento fue mucho más que una
sección del programa: se convirtió en uno de sus principales símbolos.
Personalmente, fui
de aquellos que toleraban el desarrollo inicial del programa esperando la
aparición del personaje de Daniel Alcaíno. Y después de su rutina, muchas veces
ya no había demasiado motivo para seguir mirando.
Eso demuestra hasta
qué punto Yerko terminó siendo fundamental para una parte importante del
público. Por eso cuesta imaginar cómo sería esta nueva versión sin él.
Sin embargo,
también sería un error pensar que “Vértigo” dependía exclusivamente de Yerko.
El programa tenía una combinación particular de invitados polémicos,
competencia, humor, preguntas incómodas y una capacidad para instalar temas de
conversación. La verdadera dificultad será determinar cuánto de esa fórmula
sigue funcionando hoy.
Dudo que
Chilevisión lo deje ir
La situación
tampoco parece sencilla. Yerko tiene contrato vigente con Chilevisión hasta
febrero próximo y viene de vivir una etapa especialmente exitosa en ese canal.
Después de su
conflictiva salida de Canal 13 (con litigio judicial incluido), su paso por La Red, el fallido experimento de
“Pecados Digitales” en Mega y su abortada participación en Viña 2023, encontró en Chilevisión un espacio donde pudo
revitalizarse. Su participación en “Podemos Hablar” volvió a ponerlo en el
centro de la conversación y posteriormente logró darle nueva vida a “El Club de
la Comedia”.
En las últimas
emisiones ha jugado con la posibilidad de volver a Canal 13, pero cuesta
imaginar que Chilevisión quiera desprenderse fácilmente de una figura que sigue
siendo garantía de atención y sintonía. Más aún después de perder “Detrás del
Muro” frente a Mega.
También queda la
duda de si Yerko encontraría en Canal 13 las mismas libertades que actualmente
tiene en Chilevisión. El regreso no dependería solamente de un contrato:
también tendría que existir un proyecto capaz de convencerlo.
Reemplazarlo
no será sencillo
Buscar un sustituto
para Yerko sería una tarea enorme. Es como reemplazar a Cerati en Soda Stereo:
se puede continuar, pero difícilmente fingir que no cambió nada.
Si Canal 13 quiere
apostar a una figura de alto impacto, Stefan Kramer aparece naturalmente como
uno de los pocos nombres capaces de generar una expectativa comparable. Todo lo
demás supondría un riesgo mayor.
Recurrir a
comediantes del entorno de “El Sentido del Humor”, por ejemplo, tendría sentido
desde la cercanía con Canal 13, pero inevitablemente aparecería el recuerdo de
“El Desestrece” y su incapacidad para trasladar exitosamente una propuesta
nacida en el mundo digital hacia la televisión abierta.
El
verdadero desafío no es solamente volver
“Vértigo” tiene
tiempo para preparar su regreso. Puede consolidar a su nueva dupla, definir el
rol del humor y adaptar el programa a la televisión actual. Pero su éxito
dependerá de algo más profundo que recuperar secciones antiguas.
La farándula
volvió, sí. Pero ya no necesita a la televisión para existir. Hoy una polémica
puede comenzar en Instagram, explotar en TikTok, continuar en un podcast y
llegar a la televisión cuando ya lleva días circulando.
El desafío de
“Vértigo” será volver a convertirse en un lugar donde ocurran cosas, no
simplemente en un programa que comenta lo que ya pasó en internet.
El contexto parece
ideal. Hay historias, personajes y ganas de espectáculo. Martín Cárcamo aporta
experiencia y Tita Ureta podría representar la necesaria renovación. Yerko
Puchento sigue siendo la gran incógnita, pero quizás la pregunta más importante
sea otra: ¿será capaz Canal 13 de recuperar el espíritu de “Vértigo” sin
intentar copiar literalmente el programa que fue?
Ahí, más que en
cualquier nombre o contratación, probablemente se jugará el verdadero éxito de
su esperado regreso.
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